Descubre la Llanada Alavesa, una comarca con siglos de historia que combina a la perfección patrimonio y sabor. En esta escapada podrás admirar iglesias llenas de encanto y tradición, mientras te dejas sorprender por uno de sus grandes tesoros gastronómicos: el queso. Un plan ideal para disfrutar del interior alavés con calma y buen paladar.