Costa de Gipuzkoa en 3 días
Entre Deba y Zumaia la costa se levanta en ocho kilómetros de acantilados dispuestos en capas, como las hojas de un libro puesto de canto. Cada capa es un tramo de los últimos cincuenta millones de años, y en la playa de Itzurun esas paredes de caliza llegan a los 150 metros sobre un arenal de 270. Es el flysch; tres días dan para verlo con calma y seguir hacia el este, de puerto en puerto, hasta la frontera.
Por qué ir
La costa guipuzcoana cabe en tres jornadas porque cada pueblo tiene una razón distinta: geología en Zumaia, Deba y Mutriku, dentro de un Geoparque Mundial de la UNESCO de apenas 90 kilómetros cuadrados; playa y pesca en Zarautz y Getaria; muralla y bahía en Hondarribia; y una ciudad, Donostia, que sirve de base o de cierre.
Día 1
La mañana empieza en Zumaia, en el Centro de Interpretación de Algorri, que explica por qué la rasa mareal entre Deba y Zumaia es biotopo protegido y organiza salidas guiadas a pie y en barco. Después, la playa de Itzurun: acantilados verticales y fuerte oleaje. La playa de Santiago, en la desembocadura del Urola, es la tranquila, con 350 metros de arena; el puerto, con los astilleros Balenciaga, cierra el paseo.
Por la tarde, el sendero litoral entre Zumaia y Deba recorre el flysch desde arriba, entre acantilados y calas. El tramo más apartado es el paseo por Sakoneta, en el borde del biotopo, donde con marea baja aflora una gran plataforma rocosa. Deba recibe con una playa de 400 metros abierta al Cantábrico y un puerto pequeño remontando la ría.
Quien se mueva en tren puede encadenar Zumaia y Deba sin coche: la línea de la costa para en las dos localidades. Mutriku queda a un paso de Deba pero sin estación. Su casco, fundado en 1209, conserva palacios y una torre, y el centro Nautilus expone ammonites y otros fósiles recogidos en el municipio. Es una alternativa a Sakoneta si la marea no acompaña.
Día 2
Zarautz abre el segundo día con 2.500 metros de arena, la playa más larga de la costa vasca, y un paseo marítimo con toldos. En su extremo oriental, dos paradas breves: el sendero de 0,9 kilómetros por la ría de Iñurritza, un reducto de dunas con plantas que solo viven aquí, y lo que queda del cargadero de Mollarri, de 1906, que embarcaba hierro llegado por un tranvía aéreo.
Desde el paseo marítimo, cuatro kilómetros llanos junto a la carretera de la costa llevan hasta Getaria, con el monte San Antón, el llamado Ratón, cada vez más cerca.
Getaria ocupa la tarde. El puerto es pesquero y deportivo a la vez. La iglesia de San Salvador, gótica del siglo XV, fue donde se bautizó a Elkano y bajo su suelo pasa el túnel de Katrapona hacia el puerto; el monumento al navegante, art déco, corona un antiguo baluarte de la muralla. El museo dedicado a Balenciaga, nacido en la villa, expone 62 creaciones en tres salas cronológicas. Para el baño, Malkorbe, de 420 metros y poco oleaje, junto al puerto; Gaztetape, al otro lado del monte, es la de los surfistas.
Día 3
Donostia hace de base. A primera hora, la Parte Vieja, reconstruida tras el incendio de 1813, y el Museo San Telmo, en un convento del siglo XVI, van primero. El paseo de La Concha, con su barandilla blanca de principios del siglo XX, lleva a pie o en bicicleta hasta el Peine del Viento, donde las tres piezas de acero de Chillida resoplan con el oleaje a través de unos tubos bajo el suelo. En la otra punta, la Zurriola es la playa de surf.
La tarde elige entre dos salidas al este; no da tiempo a las dos. Pasaia tiene en Albaola un astillero vivo donde se construye a la vista una réplica del ballenero San Juan, del siglo XVI; enfrente, Pasai Donibane es una sola calle con pasadizos bajo las casas, y una motora cruza la ría para seguir por el camino del faro de la Plata.
Hondarribia pide más. Al recinto amurallado, de caliza de Jaizkibel, se entra por la Puerta de Santa María, se sigue por la Calle Mayor, con balcones de hierro forjado, y se termina en la Plaza de Armas, frente al castillo de Carlos V, hoy parador. Abajo, el puerto pesquero y los 700 metros de playa sobre la bahía de Txingudi; arriba, en el monte, el santuario de Guadalupe mira a la bahía y a las fortalezas.
Caja práctica
Cómo moverse: el tren de la costa enlaza Zumaia, Deba, Zarautz y Donostia; Getaria se hace a pie desde Zarautz; Mutriku y Hondarribia piden autobús o coche.
Cuánto pide cada cosa: Algorri y las playas de Zumaia, una mañana; el sendero a Deba con Sakoneta, una tarde entera y marea baja; Zarautz-Getaria, una hora de camino; Pasaia, media tarde; Hondarribia, una tarde completa.
Cuándo no ir: con marea alta a Sakoneta; con mar grande a Itzurun y a la playa de Deba, donde el oleaje manda.
Qué llevar: calzado con suela para la rasa, cortavientos y la tabla de mareas, que decide el día 1.
Si te sobra tiempo
La etapa Hondarribia-Pasaia del sendero litoral sube por las laderas de Jaizkibel, que es la montaña costera de mayor altura en toda la cornisa cantábrica, y termina en Pasai Donibane.
La cueva de Ekain y su réplica Ekainberri, en el interior del Geoparque, piden un día aparte.
En el portal
Lugares de este artículo
La Rasa Mareal y los acantilados del Flysch
Playa de Itzurun
Geoparque de la Costa VascaCentro de Interpretación de Algorri
Playa de Santiago
Puerto de Zumaia
Zumaia - Deba
Paseo por Sakoneta
Playa Santiago de DebaPuerto de Deba
Casco antiguo de Mutriku
Nautilus, Centro de Interpretación Geológica de MutrikuPuerto de Mutriku
Playa de ZarautzBiotopo de IñurritzaCargadero de Mollarri
De Zarautz a Getaria
Puerto de Getaria
Iglesia de San SalvadorMonumento a Elkano
Cristóbal Balenciaga Museoa
Playa de Malkorbe
Playa de GaztetapeParte Vieja de San SebastiánMuseo San Telmo
Paseo de La Concha
Peine del Viento
Playa de la ZurriolaAlbaola, Factoria Marítima Vasca
Casco antiguo de Pasai Donibane
Pasaia - Donostia / San Sebastián
Puerta de Santa María-Puerta de San Nicolás
Muralla de Hondarribia
Castillo del Emperador Carlos VPuerto de Hondarribia
Playa de Hondarribia
Santuario de Guadalupe
Hondarribia - Pasaia